La EGM Parque Empresarial Táctica ha presentado esta mañana su mapa solar, una herramienta digital destinada a facilitar a las empresas del área empresarial el análisis del potencial de autoconsumo fotovoltaico de sus cubiertas. El acto ha tenido lugar en las instalaciones de la empresa Distron, que ha ejercido como anfitriona de la jornada.
La gerente de la EGM Parque Empresarial Táctica, Asun Roselló, ha dado la bienvenida a los asistentes y ha destacado que uno de los objetivos prioritarios de la entidad es «proporcionar a las empresas herramientas de valor añadido que les ayuden a ser más competitivas», siendo el caso del Mapa Solar que, además, favorece la transición energética y la sostenibilidad. La herramienta ha sido desarrollada para la EGM por la firma ImpactE y subvencionada por el Ayuntamiento de Paterna, a través del convenio de colaboración para la mejora de infraestructuras y servicios en el área empresarial.
El mapa solar está disponible para todos los empresarios de forma abierta y gratuita a través de la web www.petactica.com, permitiendo el acceso individualizado a la información de cada cubierta.
Análisis global del potencial fotovoltaico del parque
En el caso del Parque Empresarial Táctica, el mapa solar ha analizado las cubiertas de 105 edificios, que se corresponden con 1.500 inmuebles, lo que ha permitido realizar un estudio global del potencial fotovoltaico del área empresarial.
Las conclusiones del estudio indican que, si todas las cubiertas se aprovecharan al 100 % con instalaciones solares, se podrían generar 10,4 MWp de potencia fotovoltaica, lo que permitiría cubrir aproximadamente el 24,5 % de las necesidades energéticasdel conjunto de las empresas.
Este escenario supondría un ahorro económico estimado de 2,5 millones de euros anuales, además de una reducción de 1,7 millones de toneladas de CO₂ al año, equivalente a retirar 738 vehículos de la circulación. Por sectores, el ahorro medio anual se estima en 7.991 euros para empresas industriales y 1.385 euros para empresas del sector terciario.
Información personalizada para cada empresa
A través del mapa solar, las empresas pueden consultar datos específicos de sus cubiertas, obteniendo información detallada sobre el número de placas solares que pueden instalarse teniendo en cuenta obstáculos y sombras, la potencia generada en kW, la inversión necesaria para la instalación, el ahorro económico estimado, el periodo de retorno de la inversión, la reducción de emisiones de CO₂ y su equivalencia ambiental, así como el porcentaje de autoeficiencia energética alcanzable.
Hacia un modelo de energía compartida
Durante la presentación, Ximo Masip, responsable de la empresa Impacte, desarrolladora de la herramienta, explicó que el mapa solar ofrece estimaciones que permiten a las empresas valorar el interés inicial de avanzar hacia el autoconsumo fotovoltaico. No obstante, desde la propia web se puede iniciar un análisis más exhaustivo mediante un formulario que conecta con la plataforma E·Manager, de EIFFAGE Energía Sistemas.
Este paso permite avanzar hacia un modelo de energía compartida mediante la constitución de comunidades energéticas, por las que la energía generada en determinadas cubiertas puede compartirse con empresas que no disponen de espacio o condiciones para instalar paneles solares. Tal como explicó Carles Seguí, de AVAESEN, «se trata de evolucionar de instalaciones individuales a soluciones colectivas que ofrecen ventajas como un mejor aprovechamiento de los excedentes, un mayor ahorro económico o un relevante valor social». En esta misma línea, Ramón Gero, de Eiffage, subrayó que «este modelo abre además la puerta a compartir otros servicios más allá de la propia generación de energía».En este sentido, señalaron la conveniencia de complementar las instalaciones fotovoltaicas con otros proyectos, como sistemas de almacenamiento energético, medidas de reducción de la demanda, climatización eficiente, movilidad sostenible y otras actuaciones orientadas a la eficiencia energética. También se detallaron las subvenciones disponibles para este tipo de iniciativas, recordando que su rentabilidad se mantiene elevada incluso sin ayudas públicas, gracias al ahorro directo en la factura energética.


