Masivo rechazo vecinal en la Junta de Barrio a la instalación del Centro de Menores en Montecañada

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En la junta de Barrio hubo un rechazo generalizado a la instalación de un Centro de Menores en Montecañada
En la junta de Barrio hubo un rechazo generalizado a la instalación de un Centro de Menores en Montecañada

El rechazo vecinal a la instalación del Centro de Acogida de Menores en Montecañada provocó anoche un lleno histórico en el Centro Social de La Cañada, donde se iba a tratar la cuestión en el seno de la Junta de Barrio. Alrededor de 200 vecinos llenaron por completo el salón de actos hasta el punto de que al menos otro centenar se quedó en las escaleras de acceso. Además advierten que han recogido ya cerca de 2.000 firmas en contra del proyecto.

El ambiente estaba muy cargado. La división entre dos posturas casi irreconciliables era patente. El comunicado de la Asociación de Vecinos de La Cañada emitido la semana anterior mostrándose favorables a la instalación del centro fue objeto de severas críticas por parte de vecinos en contra de la instalación, que anoche eran aplastante mayoría. Otros con una postura favorable a la instalación se atrevieron a defender su posición, pero era una labor complicada ante la masiva presencia de vecinos en contra de la misma.

Pese a los esfuerzos del teniente alcalde de Urbanismo y concejal de Compromís, Carles Martí, por indicar que “según sus informaciones” el Centro de Acogida “no es para delincuentes ni jóvenes conflictivos, sino para aquellos que están en situación de desamparo familiar”. Esta visión no es compartida por los vecinos, quien aluden a la propia web de la Fundación Diagrama, según la cual indica que es una asociación que se ocupa, entre otras funciones, de atender a “jóvenes en conflicto con la ley”, según indicaron. Otros seguían insistiendo en el hecho de la inconveniencia del centro debido a que “no hay dotaciones en el barrio para socializar a estos menores”, mientras que algunos eran más directos y mostraban su preocupación de que “alguno de ellos pueda robar la bici a mi hijo o agredir a mi hija”. “Queremos vivir tranquilos” apostillaba una vecina, mientras otro desveló la existencia de una “habitación de aislamiento” en el Centro, por lo que ponía en duda “el disneylandia que nos han querido vender desde la Generalitat”. Fueron más de dos horas de continuas intervenciones en ocasiones acompañadas por aplausos o abucheos según quien tomara la palabra. Entre los defensores del Centro se encontraba una directora de Instituto de Secundaria, quien trató sin éxito de tranquilizar a los vecinos indicando que desde su experiencia los alumnos provenientes de este tipo de centros no son más conflictivos que el resto. Alguna vecina mostraba su “vergüenza” ante las actitudes y el el cariz que estaban tomando los acontecimientos.

POSICIONAMIENTOS POLÍTICOS

Ante el masivo rechazo vecinal, los distintos partidos presentes en la reunión, jugaron sus bazas políticas. Desde el PSOE, se emitió un comunicado a media tarde a través del cual avanzaron la presentación de una moción que irá al próximo Pleno Municipal según la cual proponen la “suspensión de licencias para la implantación de centros de carácter asistencial” para a continuación iniciar un “estudio sobre este tipo de usos en el municipio y un proceso de participación ciudadana”. Así se encargó de transmitirlo también en la reunión el asesor del grupo municipal socialista, David Fortea. Sin embargo, el encargado de dar la cara ayer por Compromís, y por todo el Gobierno Municipal, fue el teniente alcalde de Urbanismo, Carles Martí, quien tuvo que soportar duras críticas por parte de los vecinos. Martí recordó que “las obras están paralizadas a falta de que entreguen determinada documentación”. El edil  indicó que “por principios estamos a favor de este tipo de centros para el apoyo a menores”, sin embargo, matizó que había venido para “escuchar a los vecinos, tomar nota y plantearlo a sus socios de gobierno, PSOE y Pasip para tomar las decisiones que se estimen oportunas”. Para el representante de Compromís la reunión venía ya complicada ya que muchos vecinos se sentían directamente aludido por las manifestaciones de la vicepresidenta del gobierno, Mónica Oltra, quien esa misma mañana calificaba de “cruel” la postura vecinal por no acoger el centro. Desde el PP, su portavoz María Villajos y la concejal Marisa Ferre, mostraron nuevamente “lo hemos hecho desde el principio”, recalcaron, su “oposición al centro, porque el barrio no reúne las condiciones necesarias” y añadieron que en el Pleno pedirán “el rechazo unánime a su instalación por parte de todos los partidos”. El concejal de Ciudadanos, Jorge Ochando, indicó a Paterna al día que “estamos estudiando el problema desde un punto de vista jurídico y tras escuchar a los vecinos haremos una propuesta de resolución en los próximos días”.

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